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jimo

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forero experto
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Con un bebé en camino, muchas parejas no están seguras si deben tener relaciones sexuales durante la gestación.






Entre muchas dudas y temores que los rodean, los futuros papás suelen tener miedo de hacerle daño al bebé durante el coito. Preguntas como: “¿le molestará?”, “¿se sentirá presionado después del orgasmo?” o –incluso– “¿puede dolerme a mí las actividades íntimas?” son comunes durante el embarazo, pues ahora la pareja siente que hay un tercero en la cama.

De hecho, algunas no conciben los conceptos de embarazo y sexo juntos, por lo que llegan a cohibirse de tener relaciones ante el temor de lastimar a la criatura.

Sin riesgos

Sin embargo, los expertos en el tema destacan que las prácticas sexuales durante el embarazo son seguras tanto para la madre como para la criatura.

La ginecóloga obstetra Lissette Gutiérrez explica, en este sentido, que de no haber complicaciones de salud, se puede tener intimidad sexual hasta el final del embarazo.

“A las parejas usualmente les preocupa tener relaciones sexuales durante el embarazo, temiendo que esto cause un aborto o daño al bebé. Pero con un embarazo normal, las relaciones son seguras hasta en las últimas semanas del periodo gestacional. De hecho, algunos estudios sugieren que mantener relaciones sexuales durante el embarazo está asociado con un menor riesgo de un parto prematuro”, revela la Dra. Gutiérrez.

En cuanto al bebé, los especialistas recalcan que no debe existir miedo alguno de perjudicarlo durante el sexo.

La ginecóloga obstetra Michelle Tulla señala que el pequeño está bien protegido en todo momento por el líquido de la matriz y por la pared muscular del útero, así que básicamente no tiene idea de lo que hacen mamá y papá.


“En un embarazo normal sin complicaciones, es decir, que la mamá no sea una paciente de alto riesgo, el bebé está protegido por el líquido amniótico y por el útero. Y en la misma, en el cérvix hay un mucus (tapón mucoso) que es bastante fuerte y que no permite que el bebé se afecte con las relaciones sexuales. Siempre dicen que el bebé está como en otro mundo, nadando en su camita de agua, así que no se va a dar cuenta de nada”, observa la Dra. Tulla.

Entre las condiciones que sí pueden hacer que las relaciones sexuales no sean seguras durante el embarazo figuran placenta previa (cuando está justo encima del cuello uterino), goteo del líquido amniótico (fuente rota), sangrado y cuello incompetente (cuando esta debilitado y se puede abrir).

En esos casos, la Dra. Gutiérrez precisa que el obstetra “puede recomendarle (a la madre) que limite o evite las relaciones sexuales”, bien sea durante todo o parte del embarazo.

Más placer
Si bien algunas mujeres pueden perder un poco el apetito sexual por los malestares de la gestación –especialmente durante el primer trimestre–, la realidad es que muchas descubren que en ese periodo les da más deseos de tener relaciones sexuales que antes de embarazarse.

De acuerdo con la ginecóloga Gutiérrez, ese aumento en la libido tiene sus explicaciones.

“En el segundo trimestre ya han desaparecido los síntomas iniciales del embarazo –como las náuseas, vómitos, fatiga e incremento de la necesidad de orinar–, aumentando su deseo por el sexo. Una teoría es que algunas mujeres se sienten liberadas de la preocupación del control de la natalidad, y esto se suma a la constante sensación de cercanía especial con su pareja”, reconoce la especialista.

Otra explicación para tener más ganas de lo habitual es el aumento del flujo sanguíneo en el área pélvica, que –según indica la Dra. Tulla– es bueno para el deseo.

“En ese segundo trimestre hay más sangre en la pelvis, lo que hace que la mujer tenga más apetito sexual. Además, ella se siente mejor que en el principio de la gestación y, a la vez, aún no tiene el peso del tercer trimestre, así que se siente cómoda y puede disfrutar más la sexualidad, por lo que suele haber un aumento en la libido”, apunta la obstetra.

“Hay pacientes que sienten que tienen más deseo y otras menos, y ambos escenarios son completamente normales. Eso viene por los cambios hormonales que existen en ella”, advierte la Dra. Tulla.

Como recomendación básica, las doctoras entrevistadas aconsejan mantener una comunicación abierta y afectiva con la pareja durante todo el embarazo. Se debe compartir gustos e inquietudes por igual, cosa de poder encontrar la forma de hacerse feliz el uno al otro.

“Habla con tu pareja las cosas que más te gustan. A veces es suficiente un beso, una caricia, un abrazo, una cena con velas o una ducha juntos”, puntualiza la ginecóloga Gutiérrez, aclarando que no es preciso tener coito para lograr intimidad con la pareja.

El deseo por etapas

El apetito sexual va y viene durante el embarazo, principalmente gracias a los cambios hormonales y las molestias que pueda experimentar la mujer. Las ginecólogas obstetras Lissette Gutiérrez y Michelle Tulla describen, a continuación, las fluctuaciones más comunes en la conducta sexual que se observan en las distintas fases del periodo gestacional.

El deseo sexual puede disminuir a causa de una serie de síntomas físicos, como náuseas, vómitos, cansancio, dolor en los senos y necesidad frecuente de ir al baño.

Estas molestias habituales pueden convertir las relaciones sexuales en algo incómodo, incluso para el hombre.

La sexualidad se disfruta como nunca en el embarazo, pues ya han desaparecido o están mucho más controlados los temores y malestares iniciales.

El aumento del flujo sanguíneo en la pelvis de la mujer, hace que incremente el deseo, así como la capacidad de tener un orgasmo.

El vientre cada vez más grande y las expectativas del parto hacen que se pierda un poco el interés sexual. El placer suele afectarse por la incomodidad de la barriga.

Los orgasmos en esta etapa pueden producir contracciones uterinas muy suaves que no suelen adelantar el parto.

Señales de alerta

Consulta con tu médico si presentas alguna de estas complicaciones de salud, pues pueden influir en las relaciones sexuales durante el embarazo.

1. Sangrado
2. Historial de aborto
3. Antecedentes de un parto prematuro
4. Placenta previa
5. Cuello uterino incompetente
6. Goteo del líquido amniótico (rompimiento de fuente)

Fuente: Dra. Lissette Gutiérrez y Dra. Michelle Tulla, ginecólogas obstetras
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luchanadj

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Administrador
Realmente interesante el artículo Jimo. Gracias.


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